Mucho más que Vista
- Posted by eliseojavier on February 27th, 2007 filed in Tecnología
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Con la salida del nuevo windows vista, el mercado del software está realmente movido. Todo puede cambiar en poco tiemopo. Presentamos un artículo de interés se la Warthon University. Sólo para aquellos que quieran regustarse con el futuro…lee y verás.
El software del futuro no vendrá en una caja
El sistema operativo Vista de Microsoft debería proporcionar a la empresa una importante corriente de ingresos durante varios años, pero ello no significa que Microsoft pueda dormirse en los laureles. Algunos expertos de Wharton afirman que la versión para consumidores del software insignia de la empresa, que salía a la venta el 30 de enero, podría de hecho constituir uno de los últimos en su especie, esto es, la venta de un producto a cambio de determinado precio en una caja precintada. De hecho, muchos se preguntan si el modelo empresarial del software, que ha convertido a Microsoft en la empresa dominante del mercado durante los últimos 20 años, podría empezar a desfallecer a lo largo de esta década a medida que surgen con fuerza nuevos modelos, como el código fuente abierto o modelos basados en la publicidad.
Tradicionalmente Microsoft y la mayoría de las empresas de software distribuyen su software principalmente en forma de productos precintados con licencia que se venden a través de canales minoristas o acuerdos con vendedores de hardware. Existe una amplia variedad de precios para las licencias de software, pero los clientes normalmente pagan un precio único a cambio de poder utilizarlo con carácter permanente.
Sin embargo, cada vez son más frecuentes nuevos modelos de fijación de precios y de distribución del software. El software de “código fuente abierto” se basa en las contribuciones voluntarias de programadores para crear aplicaciones que se puedan distribuir de manera gratuita. El software basado en la publicidad incluye aplicaciones basadas en Internet que también son gratuitas, pero generan ingresos a través de los anuncios. Otra tendencia creciente es el software “a la carta”, donde los clientes alquilan aplicaciones de software cuando las necesitan y pagan únicamente por lo que utilicen.
Todos estos modelos plantean amenazas extraordinarias para Microsoft, algo de lo que es muy consciente su consejero delegado Steve Ballmer, el cual tiene muy presentes todos los retos a los que ha de enfrentarse. El pasado mes de diciembre, durante una presentación en Wharton en el Programa sobre Liderazgo, Ballmer señalaba que las dos mayores amenazas competitivas para Microsoft eran el software de fuente abierto y las aplicaciones financiadas por la publicidad. “En estos momentos, el emblema de la primera es Linux, y el de la segunda es Google. Pero no se trata de las empresas, sino del fenómeno que se ha despertado” lo que representa el mayor reto para Microsoft, decía Ballmer.
Kevin Werbach, profesor de Derecho y Ética Empresarial, cree que Microsoft tiene motivos para estar preocupada. “Dentro de 10 años los ingresos de Microsoft no deberían… estar basados en las licencias. Pero obviamente va a ser un largo proceso, ya que no va a ser su deseo acabar con una corriente de ingresos que sigue siendo enormemente lucrativa”.
Mientras, en estos momentos para nadie resulta evidente cuál será el modelo de software del futuro. Kendall Whitehouse, director senior de Tecnologías de la Información de Wharton, señala que “posiblemente no vaya a ganar un único modelo. Posiblemente tengamos varios modelos empresariales”. Efectivamente, Kartik Hosanagar, profesor de Gestión de las Operaciones y la Información de Wharton, también cree que el futuro del sector del software consistirá en un modelo empresarial híbrido, en una combinación de la venta tradicional de licencias, software a la carta, software basado en la publicidad e incluso el código de fuente abierto. “El modelo ganador del futuro es híbrido”, dice. “La única certeza es que Internet tendrá un gran impacto” sobre dicho modelo ganador.
No obstante, Microsoft es la empresa que soporta mayor presión para encontrar nuevos modelos. “Microsoft tiene sobre sus hombros la responsabilidad de su posición y luchará para pasarse a un modelo basado únicamente en la Red”, añade Hosanagar. “E incluso si Microsoft empezase a distribuir su software a través de Internet, no está muy claro si los clientes lo comprarían”.
Si funciona …
Don Huesman, director senior de Tecnologías de la Información de Wharton, sugiere que el modelo tradicional de licencias de Microsoft no va a desaparecer rápidamente, y de hecho los resultados financieros de Microsoft respaldan su opinión. La corriente de ingresos consecuencia del lanzamiento de Vista y Office no ha hecho nada más que empezar. Para el segundo trimestre fiscal –que finalizaba el 31 de enero de 2006-, Microsoft publicaba unas cifras récord de ingresos (12.540 millones de dólares) y unos beneficios de 2.630 millones de dólares. El 25 de enero anunciaba que esperaba unos ingresos de 13.700-14.000 millones de dólares para el trimestre que finaliza en marzo, correspondiendo los mayores incrementos en ventas a Vista y Office.
Los resultados de Microsoft muestran las bondades del modelo tradicional de venta de licencias, dice Werbach. “Las licencias tienen el beneficio de la estabilidad y son altamente predecibles: suponen unos ingresos lucrativos si eres capaz de gestionarlas del modo que ha hecho Microsoft con Windows y Office. Por otro lado, todo depende de convencer al cliente para que compre y luego actualizar el producto. Entre esos dos eventos apenas se obtienen ingresos”. En opinión de Huesman, el juego de Microsoft debe consistir más bien en experimentar con nuevos modelos en lugar de hacer cambios radicales. “Para Microsoft el negocio de las licencias cada vez es menor, pero cuenta con una corriente de ingresos diversificada”.
El modelo de licencias y de distribución de Microsoft implica un producto de software con un montón de características que puedan satisfacer las necesidades de todo el mundo. Sin embargo, los rivales online y las aplicaciones de código abierto pueden evolucionar con mayor rapidez. Otro reto al que se enfrenta Microsoft es que cada vez le podría resultar más difícil convencer a sus clientes para que actualicen su software, en especial si las nuevas características no mejoran las ventajas que ofrecen sus competidores. Por ejemplo, en Vista Microsoft incluía una nueva búsqueda de escritorio, pero Google la superó de lleno con Google Desktop Search, que se puede descargar gratuitamente. “Esto dio claramente a Google el liderazgo”, dice Hosanagar.
No obstante, es muy probable que el software con licencias evolucione. Huesman señala que los servicios de suscripción posiblemente acaben convergiendo con esquemas tradicionales de licencias, algo muy habitual en la actualidad en el mundo corporativo. “En el ámbito corporativo no eres propietario del software; pagas por acceder al mismo”, dice. “Te suscribes a las actualizaciones periódicas”; se difumina por tanto la línea entre las licencias permanentes y el software por suscripción.
Las empresas que ofrecen acceso online a software a través de servicios de suscripción, como Salesforce.com y NetSuite, están captando clientes a un ritmo trepidante. Microsoft también está experimentando con el mercado de servicios de suscripción. Por ejemplo, el servicio web Office Live Essentials cuesta 19,95 dólares al mes y Office Live Premium cuesta 39,95 dólares al mes.
Todos estos esfuerzos posiblemente acaben siendo los precursores de otros servicios de suscripción. Expertos de Wharton señalan que posiblemente Microsoft añada más características “a la carta” a futuras versiones de Windows y Office. “Microsoft estará interesada en lo que puedan ofrecer las aplicaciones web a la carta”, dice Whitehouse. Un potencial escenario para Microsoft: proporcionar funcionalidad a través del modelo tradicional de licencias y permitir que los clientes se suscriban a características adicionales personalizadas. “Se podría instalar un conjunto básico de aplicaciones y luego el software se conectaría a la Red para obtener servicios mejorados”, explica.
Una ventaja del modelo a la carta para Microsoft es que se podrían incorporar nuevas características en pequeñas dosis en lugar de optar por el lanzamiento de un nuevo producto que incluya todas ellas. “Microsoft podría ir ofreciendo funcionalidad con un esquema más radical”, dice Whitehouse. “El software tendría las mismas características, pero sería menos monolítico. No tendrías que esperar años hasta el lanzamiento de la próxima versión en un CD”. Hosanagar también cree que es muy posible que Microsoft siga dicha estrategia, señalando que “los sistemas operativos serán más sencillos, y se incorporará más software a través de las descargas”.
Pero en opinión de Werbach, el modelo a la carta no es perfecto. “Los modelos basados en los servios reducen las barreras de adopción y hacen que los clientes sean más dependientes del proveedor del servicio que controla sus datos. Por otro lado, facilitan que alguien ofrezca el mismo servicio a menor precio o incluso de forma gratuita”.
¿Convertirá Google el software financiado por la publicidad en la norma?
Un modelo de software a la carta podría ser la salida natural para Microsoft, ya que ofrecer aplicaciones financiadas por la publicidad supondría para la empresa un reto mucho mayor. Microsoft sigue la estela de Google y Yahoo en lo que respecta a búsquedas y otros contenidos de la Red patrocinados por la publicidad.
De acuerdo con la intervención de Ballmer en Wharton y los consiguientes comentarios realizados por los ejecutivos, resulta evidente que Microsoft considera una gran amenaza la posición dominante de Google en los ingresos por publicidad. En Wharton, Ballmer afirmaba que la capacidad de Google en las búsquedas no era de hecho el mayor logro de la empresa. “Conseguir buenas búsquedas no fue el mayor problema. Gracias a los anuncios contaban con financiación. Supieron hacerlo. Ahora el resto de nosotros tenemos que aprender las reglas de ese juego”. La publicidad es un modelo diferente para vender software, y la cuestión es “¿seremos tan buenos financiándonos gracias a la publicidad como lo éramos vendiendo software?” se pregunta Ballmer.
Microsoft tal vez se enfrente a una dura batalla. El director financiero Chris Liddell declaraba el 25 de enero que Microsoft había perdido cuota de mercado en las búsquedas a favor de Google, añadiendo que la empresa “obviamente no estaba muy contenta con ello”. Utilizando su posición dominante en las búsquedas, Google posiblemente sea capaz de obtener más ingresos a través de la publicidad, invadiendo potencialmente el espacio de los rentables productos de software de Microsoft. De hecho, Google lanzaba recientemente la aplicación Docs & Spreadsheets, una aplicación para el tratamiento de textos y hojas de cálculo que cubre muchas de las características básicas de la preponderante aplicación Office de Microsoft.
Para contrarrestar el poder de Google, Microsoft ha lanzado Windows Live y Office Live, un conjunto de servicios online que incluyen búsqueda, correo electrónico, servidor web y otras funciones basadas en Internet. Un problema inicial: la marca Live de Microsoft es un lío. “La mayoría de la gente no tiene muy claro qué es Live”, dice Whitehouse. Huesman lo describe como “trabajo en progreso” y sugiere que Microsoft “tiene que aprender mucho” para ofrecer aplicaciones online atractivas.
Es más, aprender a ofrecer software a través de la Red es un reto cuando la mayoría de los ingresos de Microsoft proceden de las licencias tradicionales de instalación de software. Por ejemplo, el negocio de servicios online de Microsoft, que incluye MSN y Live, ha obtenido ingresos de 624 millones de dólares durante los tres últimos meses del 2006, y pérdidas operativas de 155 millones de dólares. Pero la unidad de clientes de Microsoft, que incluye sistemas operativos como Windows XP y Vista, obtuvo ingresos de 2.600 millones de dólares y unos ingresos operativos de 1.880 millones para ese mismo trimestre. Los ingresos de la división para empresas de Microsoft, que incluye el Office de productividad, alcanzaron los 3.500 millones e ingresos operativos de 2.160 millones de dólares.
Aún queda por ver si el software financiado con la publicidad se convertirá en la norma. “Los modelos basados en la publicidad son estupendos si, uno, los ingresos por publicidad están ahí, y dos, consigues poner en contacto a la empresa anunciante con el cliente”, dice Werbach. “Para Google, esta es una mina de oro, pero durante la burbuja de las punto-com para muchas empresas de reciente creación fue la receta del desastre”. Hosanagar está de acuerdo en que el software financiado por la publicidad tiene sus límites. “No todo el software financiado por la publicidad va a funcionar. Me resulta imposible imaginarme un analista de Wall Street que utilice una hoja de cálculo y luego le aparezca en pantalla un anuncio”.
El código abierto, cada vez más habitual
Tal vez el modelo más problemático al que ha de enfrentarse Microsoft es el movimiento del código fuente abierto. “¿Le irán mejor las cosas al código fuente abierto que a cualquier empresa propietaria de software?”, se preguntaba Ballmer durante las ponencias en Wharton. “Es una pregunta muy interesante, no sólo para nosotros, sino para cualquiera que esté interesado en los negocios: ¿harán los comerciales, que reciben una retribución por su trabajo, un trabajo mejor que los voluntarios? La respuesta en mi opinión es que sí, pero tendremos que trabajar duro”.
Empresas como Red Hat ganan dinero gracias al software de código abierto, como el sistema operativo Linux, vendiendo servicios y apoyo junto con el software libre. Prácticamente sería imposible que Microsoft reprodujese el modelo de Red Hat. ¿Por qué? El éxito del código fuente abierto depende de una comunidad de programadores que siente pasión por el software libre y quienes, en muchos casos, consideran a Microsoft como el enemigo. Tal y como Huesman señala, el código fuente abierto es tanto un modelo empresarial como un movimiento social.
Hasta el momento, la estrategia de Microsoft para luchar contra el código abierto ha consistido en añadir más características a Windows para convencer a los consumidores que permanezcan con dicho sistema. “Según los comentarios de Ballmer, da la impresión de que Microsoft cree que el código fuente abierto no va a proporcionar el mismo nivel de calidad”, explica Whitehouse. Pero si la calidad y la funcionalidad de Windows y del software de código abierto es la misma, Microsoft tiene desventaja: “La mayor amenaza que plantea Linux para Microsoft sería que al final acabase ofreciendo las mismas funciones”, dice Hosanagar, “No puedes competir con algo gratuito”.
En el ámbito corporativo, el software con código abierto, básicamente Linux, se está adoptando rápidamente, pero tal y como señala Hosanagar, sin excluir el Windows de Microsoft. “El código abierto es una amenaza, pero más bien una pequeña amenaza”, afirma señalando que muchos clientes corporativos están combinando el software de código abierto y Windows.
Aún queda por ver si el software de código fuente abierto, además de ser adoptado por clientes corporativos, acaba llegando al mercado de consumo. En Estados Unidos Microsoft domina el mercado de consumo de los sistemas operativos y del software de productividad, pero en las economías emergentes podría ser justo al contrario. “Si los esfuerzos para introducir portátiles baratos en el mundo en desarrollo obtienen sus frutos, los sistemas operativos de código fuente abierto sustituirán a Windows como base de usuarios”, dice Werbach.
Nadie sabe qué surgirá de este nuevo orden mundial del software, pero expertos de Wharton están de acuerdo en que Vista podría ser uno de los últimos lanzamientos de productos de software monolíticos. El presidente de Microsoft Bill Gates declaraba recientemente en BusinessWeek que los sistemas operativos deberían revitalizarse aproximadamente cada tres años. Asimismo, en su ponencia en Wharton el consejero delegado Ballmer afirmaba: “Espero que no necesitemos de nuevo cinco años para lanzar una innovación, como es el caso de Windows Vista”, y añadía, posiblemente de forma sarcástica que “en caso contrario yo no seré el consejero delegado”. Efectivamente profesores de Wharton esperan que el modelo empresarial detrás de las nuevas versiones de Windows cambien. “El software como algo que se compra en una caja está desapareciendo porque es más eficiente distribuirlo y actualizarlo a través de la Red”, dice Werbach.
Al final, a medida que cree futuras versiones de Windows y Office, es muy posible que Microsoft acabe incorporando distintos aspectos de los distintos modelos de software. “Creo que la mayoría de las aplicaciones diseñadas para el consumidor final serán bien aplicaciones financiadas a través de ingresos suplementarios –siendo la publicidad la principal fuente-, o bien aplicaciones integradas en otros servicios por los que se pagará una cuota mensual”, añade Werbach. “Para los negocios seguirá habiendo modelos basados en servicios con la participación del código fuente abierto o software libre combinado con hardware, servidores y personalización”.
En opinión de Whitehouse, el reto de Microsoft es encontrar la combinación más lucrativa de los diferentes modelos. “Si una empresa está atrapada en un modelo muy rentable, ¿cómo podría sopesar otros enfoques?” Este tal vez sea uno de los motivos por el que Ballmer no puede tirar por la borda ni regodearse del lanzamiento de Vista hace unas semanas.





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