Radiografía de la estructura y organización interna de la gran empresa española ( II )

Estrategia y estructura organizativa en España

Los resultados del estudio muestran que las estrategias adoptadas por la mayoría de los grupos empresariales españoles son las del negocio único y dominante, es decir, aquellos cuyas ventas del negocio principal suponen el 95%, o más, de las ventas totales, o entre un 70% y un 95%, respectivamente. Por otro lado, señalan que sólo un grupo reducido de grupos se decanta por la diversificación, que los autores definen como aquéllos cuyas ventas del negocio principal suponen menos del 70% de las ventas totales. Desde 1993 hasta 2003 se observa una clara tendencia hacia una mayor diversificación, especialmente hacia la del tipo relacionado en el que los diversos negocios comparten recursos entre ellos.

Sin embargo, la preponderancia del negocio único va perdiendo peso frente al negocio dominante, hasta el punto de que, en 2003, éste último es el comportamiento estratégico señalado con mayor frecuencia por las empresas. En toda la década, el negocio único alcanza la cifra del 88%, mientras que el dominante supone el 73%. La conclusión a la que los autores llegan es que en España existe en el periodo un bajo grado de diversificación, una tendencia también observada en periodos anteriores.

Las razones que pueden motivar un menor grado de diversificación de la empresa española en relación con otras de países desarrollados pueden ser, según explica José Ignacio Galán a Universia-Knowledge@Wharton, las siguientes: “Primera, un tamaño promedio menor que el tamaño de otras empresas de países desarrollados; segunda, una propensión a emprender internamente (corporate entrepreneurship) y unas tasas de I+D menores que los países de referencia, lo que puede haber provocado una menor propensión al riesgo y una tecnología básica (capacidades) que no ha favorecido la creación de sinergias y el despliegue de negocios relacionados; tercera, la estructura de propiedad de la empresa más concentrada también puede haber sido otra razón explicativa de la menor diversificación en términos relativos; por último, una variable que también puede haber influido y que se encuentra también relacionada con todos los puntos previos es la regulación”. Sin embargo, Galán insiste en que sí se ha observado una tendencia durante el periodo estudiado hacia la diversificación.

De hecho, la ruta que siguen los grupos empresariales españoles en sus estrategias corporativas es la siguiente: de negocio único a dominante, y de estas dos categorías a la de diversificación relacionada. Un camino sin vuelta atrás, señalan los autores, ya que ningún grupo previamente diversificado vuelve hacia la especialización sectorial. Pero, en conjunto, se observa una elevada estabilidad en cuanto a las estrategias corporativas, ya que sólo un 28% de los grupos inicia algún cambio estratégico en la década.

En cuanto a la evolución de la estructura organizativa, en 1993 casi la mitad de los grupos empresariales españoles se organizaban internamente a través de una estructura organizativa por áreas funcionales, pero diez años después la situación cambió y esta estructura pierde popularidad a favor de la multidivisional, que se convierte en líder indiscutible con más del 50% de los grupos decantándose por ella.

Al igual que ocurría con las estrategias corporativas, los grupos españoles se muestran reacios al cambio y sólo un 38% de la muestra analizada inicia un cambio organizativo durante el periodo estudiado y, cuando lo hacen, lo más normal es que sea de la forma funcional hacia la multidivisional. Ésta se convierte en la forma de organización más estable en el conjunto empresarial español, ya que ningún grupo la abandona entre 1993 y 2003.

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