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Category Archive Sueños

PorE. J. Asso

Nueva etapa de para mi blog

Todo cambia, todo es nuevo y al mismo tiempo es viejo. Envejece rápido. Nadie puede creer que lo que leemos en internet es flor de más de un día.  Sin embargo, la palabra perdura y es lo construye nuestro pensamiento. Tanto más evolucionados en nuestro pensamiento seremos en la medida que nuestra palabra sea más rica y nuestra razón más clara.

Siempre he tenido sueños, alcanzarlos es el motivo de mi vida. Tengo más sueños que vida y dentro de esos sueños hay algo que nos da vida, si los logramos nos fortalecemos para lanzarnos a por el siguiente sino lo alcanzamos pensamos como hacerlo mientras nos lanzamos a por otro.

El uso y el seguimiento de la tecnología ha sido un motor. Cuando hice la Tesis la hice en Mac, quizás de las primeras en Geología, nada estaba hecho fuera del ordenador. Dibujos, textos, gráficos… bueno alguna cosa si, pero poca cosa.

La tecnología me ha devorado, lo reconozco y aún hoy me sigue devorando.

Nada me parece más apasionante que usarla en crear un mundo diferente, tan humano como antes, pero mejor. Porque la tecnología como una parte de la ciencia no es buena ni mala, simplemente depende del uso que le demos. Mis usos siempre están enfocados a la productividad, osea tener más tiempo para estar con la familia, vivir más cerca de los que quieres, poder cuidarlos y amarlos. Productividad recubierta de crm, bi, movilidad, marketing digital y más …

Nuestra foto de portada la firma Ken Robinson alguien con quien tomaría un buen café arábiga de Cafés AyS de Zaragoza, de la mano de Alejandro Salvo en Almudévar SABORES.

Ken Robinson nos enseña como cambia el mundo por lo que nos hacemos cambiar cuando entramos en un sistema educativo, de los de verdad, de los que te transforman, de los que cuando comienzas eras uno y cuando lo terminas eres ese uno más unos enteros más, sino te has multiplicado varias veces.

Estar conectado con la gente para mí es estar conectado a sus neuronas de la única manera que conozco, leyéndoles o escuchándoles.

PorE. J. Asso

La Virgen del Mar…

EL MILAGRO DE LA VIRGEN DEL MAR

Por Chusé María Cebrián Muñoz

http://enzinacorba.blogspot.com.es/2008/03/cuadernos-2-leyenda-de-la-virgen-del.html

Fundación de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Dice María Luisa Ledesma Rubio: “Las raíces de la Orden de San Juan se remontan a mediados del siglo XI. Hacia 1048 los mercaderes de Amalfi establecieron en Jerusalén un monasterio, cuyos monjes quedaron sometidos a la regla benedictina. Por otra parte los califas fatimitas habían permitido el establecimiento de una iglesia junto al Santo Sepulcro, bajo la advocación de San Juan Bautista, y un hospital para peregrinos de gran capacidad, fundación que corrió asimismo a cargo de los amalfitanos. Esta comunidad de monjes establecida para atender a los peregrinos enfermos se transformó a fines del siglo XI en una nueva Orden, independiente de la benedictina, y recibió, por la razones apuntadas, la denominación de Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén.” Órdenes Militares en Aragón. Colección Mariano de Pano y Ruata. CAI 1994.

La Virgen del Mar es una talla gótica en alabastro policromado datada en la segunda mitad del siglo XIV. Representa a la Virgen con el Niño en el brazo izquierdo, éste a su vez lleva un pajarillo entre sus manos. En su mano derecha la Virgen lleva un libro abierto. El relato que aquí se hace del milagro, contiene algunas licencias de autor que no alteran, en lo sustancial, el popularizado por los vecinos de esta villa.

Hacía más de medio año que Juan Fernández de Heredia había llegado a la isla de Rodas elegido por el papa Gregorio XI para desempeñar, al servicio del Señor, la responsabilidad de Gran Maestre de la Orden del Hospital de San Juan de Jerusalén. Tenía por delante días de pesadumbre y desasosiego en la lucha por mantener la Romanía en el ámbito de la religión cristiana, tarea que sin duda llevaría adelante con ayuda de la Militia Christi y los mercenarios almogávares. No descuidaba el de Munébrega, sin embargo, su gran pasión literaria. Su escuela de “freires” humanistas estaba atareada en la traducción a la lengua de los aragoneses, de los clásicos griegos Tucídides y Plutarco. Componía además nuevas obras sobre las glorias de los reyes de Aragón como el Libre dels Fets, el Cartulario Magno, la Grant Corónica de los Conqueridores o la simpar Grant Crónica de Espanya. Por último había una tarea más terrenal cual era llevar, personalmente, la supervisión del castillo señorial que estaba levantando en Mora de Rubielos. Esa fortaleza e iglesia de enormes proporciones que estaba quebrantando su otrora pujante economía.
La celda del Gran Maestre, de una sobriedad castrense, en nada se distinguía de la de los demás freires. Apenas sus diecisiete metros de superficie rectangular daban para un camastro, un pequeño oratorio y una mesa escritorio repleta de rollos de pergamino. Unos pequeños golpes en la puerta le anunciaron la llegada de una visita largamente esperada. Se trataba del comendador de Encinacorba, Jorge de Sena. Coincidiendo con su llegada a Rodas, Juan Fernández de Heredia, había remitido cartas a los comendadores de la Castellanía de Amposta para que giraran visita a la sede central de la Orden. Ya habían llegado los comendadores de San Juan y el Temple de Huesca, Ambel, Calatayud, Villarluengo, Ascó, Ulldecona, Castellote, Amposta, Villel, Alfambra y el de Zaragoza que habitaba el palacio de la Zuda. En la próxima arribada de La Victoria, la mayor galera que surcaba el Mediterráneo, se esperaba al resto de comendadores. Recibió el Gran Maestre al de Encinacorba con afectuosa cortesía, pues se conocían desde antaño, y después de los preceptivos agasajos e intercambio de presentes, le convocó para un próximo cónclave con el resto de comendadores en la Sala Magna de aquella imponente fortaleza. Se trataba de ponerles al corriente de un asunto de la mayor importancia para la Orden y también para la cristiandad.
Semanas después se reunió en cónclave el Gran Maestre con todos los comendadores de la Castellanía de Amposta. Bendijo el de Heredia a sus hermanos y les rogó sentarse. Nuestro padre San Juan Bautista, les dijo, fundó la religión de Cristo. Él fue el primer nazorreo (el que bautiza por inmersión) y con sus manos introdujo al mismísimo hijo de Dios bajo las purificadoras aguas del río Jordán. Él nos enseñó el poder del agua y la manera de dominar las tempestades. Hermanos…, prosiguó con tono solemne, debéis saber los peligros que acechan a la Orden. La península de Anatolia y la Romanía corren serio peligro de perderse a manos del imperio Otomano, ahora emergente. La Orden guarda entre sus tesoros uno de especial significado para los Sanjuanistas. Se trata de una imagen en alabastro policromado de nuestra señora la Virgen María. Ella nos ha protegido hasta ahora de los embates del mar. Esta imagen, igual que hicieron los templarios con el Santo Grial, debe ponerse a buen recaudo. El lugar donde debe guardarse y protegerse es algo que sólo la providencia divina y el azar puede saber. Sí tengo por seguro, que deberá seguir entre los hermanos más fieles de la Orden y en particular en el territorio de la Castellanía de Amposta, cuyos freires-soldados siempre han destacado por su valor y por su arrojo en el combate. Juraron los comendadores ante Heredia defender el tesoro de los Sanjuanistas por encima de sus vidas y de sus haciendas.
Tras aparejar la nave, hacer la aguada y dotarla de provisiones para el largo viaje, partió La Victoria del puerto de Rodas rumbo a los territorios de la Corona de Aragón. No hubo novedad hasta pasar el estrecho de Mesina entre Sicilia y Calabria, pero dos días antes de llegar al puerto de Barcelona desatose una terrible tempestad que puso la nave en serio peligro de naufragio. Subieron entonces a cubierta el cofre en el que se guardaba la imagen de la Virgen del Mar, ropieron los sellos que lo cerraban y a la vista de todos las aguas empezaron a calmarse. La galera, como llevada por una mano misteriosa o divina, se desplazaba con la seguridad de un barquillo en el estanque de un jardín. Asombrados ante un suceso, a todas luces sobrenatural, todos porfiaron en llevarse la imagen a sus respectivas encomiendas al ver el grandioso poder que atesoraba tan divina Señora. Recordaron sin embargo, cómo les había dicho el de Heredia que sería la providencia y el azar quien diera respuesta a sus deseos. Sortearon la imagen siete veces y en todas las ocasiones la Virgen quiso agraciar a la villa de Encinacorba. Sólamentre el precioso cofre que la custodiaba, tallado en madera de ébano y repujado en plata con incustraciones de pedrería, quedó en manos de los hermanos de San Juan y el Temple de Huesca.
Llegaron las noticias de estos sucesos a Encinacorba días antes que lo hiciera el comendador. Recibieron a la Virgen con danzas, cánticos y música de tamborilero, flauta y chicotén. Adornaron el arco de las Eras bajas con ramas de olivo, flores de artos y gabarderas. Cubrieron las calles con hojas de yedra y pétalos de flores silvestres. Prometieron también, y así lo hicieron, construirle una capilla digna de su poder y grandeza. Desde entonces la Virgen siempre ha protegido a esta villa, elegida por ella, para residir eternamente.

“¡Salve! Estrella de los mares.
De los mares Iris de eterna ventura,
¡Salve! ¡Oh! Fénix de hermosura,
Madre del divino amor

PorE. J. Asso

Hoy lunes … una sonrisa web 2.0

No todo pasa por internet como nos indica el siguiente documento.

Una sonrisa de lunes.

Pincha aquí :-))

PorE. J. Asso

En tiempos de crisis… ¿Quién da la cara dentro de la empresa?

Cuando la reputación de una compañía queda dañada, casi siempre se culpa al consejero delegado. Pero los conflictos empresariales no tienen una receta única para encontrar la solución y, sobre todo, para elegir la imagen personificada del problema.

Cuando llega una crisis, saltan todas las alarmas. Lo más importante: hablar. Esto es, dar a conocer lo que ha ocurrido, las medidas que se están tomando para solucionarlo y, sobre todo, actuar, siempre con total transparencia. La comunicación en momentos de crisis es crucial y hay que hacer lo posible para que se convierta en una fortaleza. Por ello, la compañía debe elegir a alguien como portavoz, que puede ser el consejero delegado, el responsable de comunicación o un experto sobre el tema al que afecte el problema.

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PorE. J. Asso

¿Qué hay detrás de la fiebre de títulos en puestos directivos?

A todos nos resultan familiares títulos como “consejero delegado”, “director financiero” o “director operativo”. Incluso nos hemos acostumbrado a términos como “director de tecnologías”, “director de marketing” o “director de diversidad”.

Pero requiere cierto esfuerzo por nuestra parte habituarnos a algunos de los títulos actuales que podemos encontrar en cualquier empresa, como “director de talento”, “director cultural”, “director de innovación”, “director de privacidad”, “director de reclamaciones” o “director de frikies”. ¿Qué ha ocurrido con la tradicional pirámide jerárquica corporativa, donde únicamente había unos pocos directores y muchos, muchos subordinados dependientes de los mismos?

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PorE. J. Asso

Texas, ¿el nuevo ElDorado de las empresas españolas?

Poco a poco, las empresas españolas han ido tomando posiciones en Texas y, ahora, empiezan a recoger los primeros frutos. El grupo de infraestructuras Ferrovial, a través de su filial de autopistas Cintra, ha sido elegido socio estratégico del Gobierno para desarrollar el Tran Texas Corridor (TTC-35); el grupo de construcción y servicios OHL ha adquirido dos constructoras; y el banco BBVA acaba de adquirir la entidad Compass, con sede el Alabama pero volcada en Texas. Pero esto es sólo el principio. Constructores, grupos de ingeniería, concesionarias de autopistas y bancos, entre otros, han puesto al paraíso del petróleo estadounidense en su punto de mira. Pero su objetivo no son los pozos de crudo, sino las infraestructuras y el creciente poder hispano.

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PorE. J. Asso

¿'Googleputer'? No gracias; mejor con Microsoft

El autor cree que Windows Vista será el último de los sistemas operativos para PC. En el futuro, el sistema operativo habrá desaparecido y los ordenadores simplemente actuarán como terminales inertes para recibir el flujo de información procedente de un ordenador central, el único inteligente y que estará en manos de Google, que se encargará de proveer a los usuarios ante sus necesidades. Lejos de congratularse, Cervera cree que este modelo de Red será sumamente opresivo debido a su perfección, que no permitirá que nada escape a su control. Así, reivindica la imperfección de los sistemas operativos para usuario, como Windows. José Cervera, periodista, fue fundador de la revista tecnológica Baquía y es autor del libro ‘El robo del milenio’, donde relata el nacimiento del PC y la creación de la Red.

José Cervera, periodista fundador de Baquia y autor de ‘El robo del milenio’

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PorE. J. Asso

Monegros

Este relato se escribe cuando son las tres de la madrugada, en una casa desolada y sin ningún ser humano próximo, bueno exceptuando quién escribe este relato. Cierto es que toda mi familia creía que me encontraba en Nuevo México, pero no, yo estaba en una vieja casona de Monegros. Todos mis amigos habían ido a Estados Unidos durante ese verano, creo que porque el dólar había bajado aunque muchos de ellos les venía justo para diferenciar un duro de un dólar.

Había decidido recluirme es esa casa para descansar, mi novia me había dejado por un filipino que trabajó con ella poco más de tres meses. Estaba tan entusiasmada que alguien le ampliara sus horizontes, que le amplio horizontes y amores.

Su gusto y el mío no eran los mismo, sobre todo en cuestión de filipinos. No discutí mucho su decisión, me dolió pero tenía la esperanza de que ese muchacho de ojos rasgados no tuviera mucho más gusto por la española que la de recuperar el español que, según decía, un tatarabuelo suyo había hablado por ser de Orense. El chico no era mal chaval, trajo siempre vino para cenar en la dos ocasiones que lo invitamos, era educado y un tanto hortera sobre todo porque vestía camisas de flores en pleno invierno.

Les dije a todos que ve iba a Nuevo México para cambiar de aires, todos los divorcios de mis amigos los sellaban con cambios de aires, sin precisar si el cambio de aires era una necesidad o una forma de evitar que te vean lo destrozado que te quedas interiormente. Además, el cambio de gente hace que el tiempo se pase rápido y sin recordar nada ni bueno ni malo.

Mi objeto de este relato no es argumentar contra mi contrario filipino ni hablar de las amistades pijas que desde la infancia me habían rodeado, yo mismo era un pijo, por eso mismo no comprendo como me decidí ha aislarme en semejante casa. Claro no deje tiempo para la búsqueda a mi agenda de viajes, a la salida del trabajo fui y con mi amigo Juan decidí el destino, Monegros.

.- sí, allí ruedan películas, es un desierto como pocos en España. Los Héroes del Silencio grabaron su segundo álbum, Barden, Berlanga, Bigas Luna.

Decidido. Iré a esa casita rural de Monegros.

La antesala que tenía un ventanal amplio permitía ver los montes de la sierra. Los marcos no ajustaban y probablemente en invierno se colaría todo el frío del exterior, ahora era verano y lo único que entraba era un calor sofocante, nada menos que  cincuenta grados. Los del pueblo decían que eso no era nada. No tenía escalera, casa de una sola planta, con graneros en la parte trasera y con una zona clareada de matorrales que todos los vecino llamaban “a plazoleta”. Fueron mis vecinos los que me contaron, con palabras que hacía de su expresión un dialecto, la historia de la casa el mismísimo cucaracha se había alojado en ella, apartada como estaba del entorno habitado, había funcionado como posta de caminos, construida con adobes de arcilla se confundía con el terreno de manera mimética. Estaba a medio camino de dos vías muy importantes, comunicaba dos zonas monegrinas de gran importancia, la Cabañera Real que pasaba por Almudévar y Huesca, y la vía a Barcelona que saliendo de Zaragoza pasaba por Bujaraloz. Ambas vías habían sido utilizadas por la realeza

Desde este enclave, tierra de serranía, los bandoleros podían entrar y salir de los lugares habitados y controlados por la Guardia Civil, sin ningún temor ya que las muchas sabinas los protegían de la mirada vigilante de las de patrullas a caballo que circulaban por los poblados próximos. Los lugareños habían podido comprobar que la justicia, no siempre ecuánime entre ricos y ricos, tenía un grupo que podía opinar sobre sus actuaciones, la mayor de las ocasiones los bandoleros se dedicaban al asalto de viajeros y cargas. Los pueblerinos comentaban relatos fabulosos de la valentía, la justicia y el saber de estos que desde el otro lado de la ley actuaban de una forma continuada en la sierra entre carrascas y encinas.

En la entrada, cerca de la fresquera había una bomba de agua, sacaba agua pero  no tenía el aspecto de potable, su sabor estaba más próximo a lo amargo, poco tiempo después me dijeron que estaba llena de materia orgánica y eso le aportaba un sabor nada grato. En esa bomba es donde empezaron todos mis problemas.

La bomba fue el primer objeto doméstico que tuve que arreglar. Lo desmonté y tras medio día de trabajos volvió a funcionar. Succionaba agua del fondo del pozo con tal fuerza que removía todo el cieno y subía como si quisiera escapar del período de oscuridad en el que le habían condenado a permanecer sin juicio aparente. No pude beber hasta que comprobé que utilizándola con suavidad podía evitar el barro colado que me ofrecía ese pozo tan generoso que no quería guardar para si ni el cieno.

Detrás de la bomba encontré una piedra plana suelta que los lugareños llamaban “loseta”, tras ella una llave. Era pequeña y creí, en un primer momento, que sería de alguna puerta, la probé en todas y al ver que se hacía de noche lo dejé, saqué mi saco de dormir y descansé hasta la mañana siguiente.

La mañana vino y junto a ella un buen dolor de espalda. Tenía cuarenta y cuatro años, hacía años que no ponía mi cuerpo contra el suelo una noche entera con saco de dormir. Simplemente mi cuerpo se resentía de un suelo duro que había obligado a mis huesos a ceder. Cerca de la cámara fotográfica pude ver la pequeña llave.

Antes de desayunar, me dispuse a poder conocer si aquella llave era de una puerta de la casa, por un momento pensé en algún cofre, con tesoro y todo. Con el cuerpo más tenso por la noche pasada la mente comenzaba a percibir más claramente, percibí la casa en toda su realidad, era una casa abandonada que sólo un propietario sin muchos escrúpulos se habría atrevido a ofrecerla para turismo rural, un turismo muy bueno para vivir la aventura sin salir de tu propio país.

En la misma cocina desayuné, tomé lo que en una nevera nueva habían dejado los dueños junto a una nota, “esperamos volver en una semana, mientras puede acomodarse”, ellos no decían nada del suelo, así que pensé que había dejado una cama preparada para mí, lo que me animó ya que la próxima noche no tendría que seguir doblegando mi cuerpo sobre el suelo como si de celda de monje se tratara.

Junto a la ventana de la cocina había un cajón con un candado grande, quizá demasiado grande para un cajón de esas dimensiones. Miraba el cajón sin cesar, de manera inconsciente mientras tomaba leche con pan, no había comido pan tan duro y blando al mismo tiempo desde que iba de visita a casa de una tía abuela mía. Terminé de desayunar, los platos y tazón los remojé, enjuagué y sequé. Eché mano a mi bolsillo y tocaron mis dedos la llave. Me acerqué al cajón. Y cuando iba a probar la llave me detuve.